Publicado el 22 de febrero de 2025 · 7 min de lectura
A finales de los noventa, las bodegas de Rioja decidieron convertir la arquitectura en una herramienta de comunicación. El resultado, dos décadas después, es que la región alberga uno de los conjuntos más espectaculares de wine architecture del mundo, comparable a la Toscana o a Burdeos. Esta es nuestra selección.
Marqués de Riscal — Frank Gehry (Elciego)
Inaugurada en 2006, la City of Wine de Marqués de Riscal es probablemente la imagen más reconocible del enoturismo riojano. Las cintas de titanio rosa, dorado y plata revolotean sobre la bodega histórica del siglo XIX, en un gesto que evoca el lacre de las botellas. Alberga un hotel 5 estrellas, restaurante con estrella Michelin y spa.
Bodegas Ysios — Santiago Calatrava (Laguardia)
Construida en 2001, la cubierta ondulada de aluminio dialoga con el perfil de la Sierra de Cantabria. Es uno de los edificios más fotografiados de Calatrava y una visita ineludible para amantes de la arquitectura. La luz cambia su color a lo largo del día.
Bodegas Baigorri — Iñaki Aspiazu (Samaniego)
Una caja de cristal de apariencia minimalista oculta una bodega vertical de siete plantas excavada bajo tierra. El proceso de elaboración funciona por gravedad, sin bombas. La visita es de las más impresionantes técnicamente.
López de Heredia + Pabellón Zaha Hadid (Haro)
Lo opuesto al exhibicionismo: una de las bodegas más tradicionales de La Rioja, con un pabellón futurista de Zaha Hadid que protege el carruaje original de 1910. La tensión entre tradición e iconoclastia funciona perfectamente.
Bodegas Viña Real — Philippe Mazières (Laguardia)
Una gran cuba de madera de cedro semienterrada en la colina, del grupo CVNE. Funcional y monumental al mismo tiempo.
Bodegas Portia — Norman Foster (en Burgos, frontera con Rioja)
Aunque técnicamente está en la D.O. Ribera del Duero, está a menos de una hora en coche desde Logroño y merece la mención. Una estrella tripétala de hormigón y acero corten que revolucionó el género.
Cómo planificar una ruta arquitectónica
Las bodegas más espectaculares están dispersas: Elciego, Laguardia, Samaniego, Haro... Verlas en un solo día es posible pero exige planificación y, sobre todo, no preocuparse por conducir. Contratar un alquiler de coche con conductor La Rioja permite optimizar tiempos, llegar a las horas reservadas y disfrutar de las catas.
Recomendamos un mínimo de 2 días para hacer justicia a las bodegas más icónicas, combinando 2 visitas por jornada con paradas en pueblos como Laguardia, Briones o Haro.



