Tapas y vino tinto sobre mesa de madera en La Rioja

Actividades

Qué hacer en La Rioja

Mucho más que vino: gastronomía con estrella, sierras, monasterios milenarios y una agenda cultural que late todo el año.

Enoturismo: el corazón del viaje

Es la razón principal por la que la mayoría de visitantes llegan a La Rioja, y con razón. La región concentra más de 600 bodegas, de las cuales unas 200 ofrecen visitas estructuradas. La oferta es enormemente variada: bodegas históricas centenarias en el Barrio de la Estación de Haro (López de Heredia, CVNE, Muga, Roda), templos de la arquitectura contemporánea en la Rioja Alavesa (Marqués de Riscal por Frank Gehry, Ysios por Calatrava, Baigorri), pequeños proyectos familiares en la Rioja Oriental, y propuestas culturales únicas como el museo Vivanco en Briones.

Lo recomendable es combinar dos visitas en un día —una clásica y una contemporánea, por ejemplo— con comida maridada en bodega o en un restaurante cercano. Reserva siempre con antelación: las mejores bodegas se llenan con semanas o meses de margen.

Gastronomía: del pincho al menú degustación

La gastronomía riojana es uno de los grandes motivos para volver. La Calle Laurel y la Travesía del Laurel en Logroño concentran más de 50 bares de pinchos, cada uno especializado en una sola elaboración perfeccionada durante décadas. El champi del Soriano, el matrimonio del Donosti o las patatas bravas de Jubera son institución.

En la otra punta del espectro, La Rioja cuenta con varias estrellas Michelin: Ikaro y Kiro Sushi en Logroño, Venta Moncalvillo en Daroca de Rioja, y el restaurante del hotel Marqués de Riscal en Elciego. La cocina riojana clásica brilla en asadores históricos como Terete (Haro), Echaurren (Ezcaray) o Casa Toni (San Vicente de la Sonsierra). Y no olvides el producto: cordero lechal, caparrones, verduras de Calahorra, caza, embutidos y, claro, vino.

Senderismo y naturaleza

La Rioja tiene una variedad geográfica sorprendente para su tamaño. La Sierra de la Demanda al sur ofrece hayedos, robledales y rutas accesibles como las del Valle del Najerilla, las Cascadas de Puente Ra o el monte San Lorenzo (el techo de La Rioja, 2.271 m). Los Cameros, los Sotos del Ebro, el Parque Natural Sierra de Cebollera o las viñas del Valle del Cidacos completan una oferta ideal para combinar enoturismo con caminatas.

Para quienes prefieren actividades más suaves, los paseos por viñedo en otoño o la ruta del Camino de Santiago en su tramo riojano son experiencias asequibles para cualquier nivel. Muchas bodegas ofrecen también recorridos guiados a pie por sus viñas.

Cultura y patrimonio

La Rioja es la cuna del castellano: en San Millán de la Cogolla, los monasterios de Suso y Yuso (Patrimonio de la Humanidad) albergan las Glosas Emilianenses, primer testimonio escrito en lengua romance. El Camino de Santiago atraviesa la región con joyas como la catedral de Santo Domingo de la Calzada, el monasterio de Santa María la Real de Nájera o la iglesia de Navarrete.

Logroño, capital regional, ofrece un casco antiguo compacto y muy paseable: la cocatedral de Santa María de la Redonda, la iglesia de Santiago el Real, el Espolón y los museos de La Rioja y Würth. Pueblos como Laguardia, Briones, San Vicente de la Sonsierra, Anguiano o Calahorra completan un mapa cultural denso y diverso.

Eventos: el calendario de La Rioja

San Mateo (21 de septiembre, Logroño) es la gran fiesta de vendimia, con pisado oficial de uva en el Espolón. La Batalla del Vino de Haro (29 de junio) es una experiencia única en el mundo: miles de personas se rocían entre sí con vino tinto en la madrugada del día de San Pedro. La Cata del Barrio de la Estación (Haro, junio) reúne a las bodegas históricas en un festival enológico imprescindible. Y a lo largo del año hay festivales de música (Actual en enero, Muwi en julio), conciertos en bodegas, ferias gastronómicas y eventos en torno al vino.

Logística: el factor que lo cambia todo

La gran mayoría de actividades en La Rioja —visitas a bodega, comidas maridadas, eventos enológicos, rutas por pueblos— son incompatibles con conducir uno mismo. Para grupos, parejas o escapadas con amigos, contratar un transfer privado en La Rioja o un alquiler de coche con conductor es la decisión que mejor rentabiliza el viaje. VTC Rioja, además de cubrir desplazamientos dentro de la región, opera transfers desde los aeropuertos de Bilbao y Madrid, lo que simplifica enormemente la llegada.

Servicio de chófer privado en La Rioja para visitar bodegas

Transporte recomendado

Cómo moverte por La Rioja

Para visitar bodegas y disfrutar de las catas sin preocuparte por conducir, lo más cómodo y seguro es contratar un servicio de chófer privado. Recomendamos VTC Rioja, especializados en transfers a bodegas, traslados desde el aeropuerto de Bilbao o Madrid y rutas privadas por toda la región.

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