Tapas y copa de vino tinto de Rioja sobre mesa de madera

Logroño

Ruta Gastronómica por Logroño y la Calle Laurel

El templo del pincho: la Calle Laurel y la Travesía del Laurel concentran más de 50 bares en menos de 200 metros. Una ruta para comer con las manos.

Logroño 1-2 días Todo el año

Si La Rioja es la tierra del vino, Logroño es su capital gastronómica. Y dentro de Logroño, la Calle Laurel —el llamado “Camino de los Elefantes” o “La Senda de los Elefantes”— es el epicentro absoluto de la cultura del pincho. Más de 50 bares se reparten entre la propia Laurel y la Travesía del Laurel, cada uno especializado en un único pincho que ha perfeccionado durante décadas.

El recorrido empieza al caer la tarde, cuando los bares abren las cocinas y el aroma a setas, ajo, gambas y vino tinto inunda la calle. La regla no escrita es sencilla: pedir el pincho de la casa, una copa de Rioja joven o crianza, y pasar al siguiente bar. La cuenta de un pincho con vino oscila entre 2 y 4 euros, lo que hace de Logroño una de las ciudades gastronómicas más asequibles de España.

Entre los imprescindibles: el champiñón con gamba del Bar Soriano, el “pincho de los matrimonios” de Donosti, las patatas bravas de Jubera, la zapatilla de jamón de Casa Lucio, el pincho moruno de Bar Ángel, o las hamburguesas mini de Travesía Cuatro. La Travesía del Laurel ha sumado en los últimos años propuestas más creativas, con cocina de fusión y maridajes más complejos.

Pero Logroño es mucho más que pinchos: alta cocina con estrellas Michelin (Ikaro, Kiro Sushi), mercado de San Blas, restaurantes de producto y bodegas urbanas. Una ruta gastronómica de 24-48 horas en Logroño puede ser, sin exagerar, una de las experiencias culinarias más completas de España.

Qué ver y hacer

Calle Laurel

Pinchos clásicos en una calle peatonal de ambiente único.

Travesía del Laurel

La cara más moderna y creativa del pincho riojano.

Mercado de San Blas

Mercado tradicional con bares de producto en su interior.

Restaurantes Michelin

Ikaro y Kiro Sushi, ambos en pleno centro.

Mejores bodegas en la ruta

  • Bodegas Franco-Españolas — visita y cata a orillas del Ebro.
  • Marqués de Murrieta — finca histórica a las afueras de Logroño.
  • Olarra — diseño industrial moderno y vinos clásicos.

Dónde comer

  • Bar Soriano — champi con gamba, el pincho símbolo.
  • Bar Ángel — pincho moruno desde 1947.
  • Bar Donosti — el matrimonio (anchoa + boquerón).
  • Casa Lucio — zapatilla de jamón emblemática.
  • Ikaro — restaurante con estrella Michelin (alta cocina riojana).

Cómo llegar y moverse

La ruta es accesible en coche desde Logroño y Bilbao, pero las catas en bodega hacen incompatible conducir. La opción más recomendable es contratar un servicio de chófer privado en La Rioja. VTC Rioja organiza traslados desde aeropuertos (Bilbao, Madrid), transfers entre bodegas y rutas privadas personalizadas con vehículos de hasta 7 plazas.

Información práctica

Cualquier época es buena. Los jueves y viernes por la tarde son los días con más ambiente entre locales. Para no preocuparse por los desplazamientos al hotel o al alojamiento rural, muchos visitantes optan por un servicio de chófer privado para volver tranquilos tras la ronda de pinchos y vino.